Breve introducción al eneagrama de la personalidad

«Lo que no haces consciente se manifiesta en tu vida como destino» Carl G. Yung

Esta especie de círculo satánico (así lo pensé yo la primera vez que oí hablar de él), no es más que una herramienta de autoconocimiento que describe a grandes rasgos 9 tipos de personalidades, 9 cielos pero también 9 infiernos.

Está comprobado empíricamente que todos/as tenemos un eneatipo dominante. Además podemos tirar hacia los números que tenemos a nuestro alrededor, las llamadas alas y a este factor añádele que cada número tira a otros dos que son las respectivas líneas que están dentro del círculo y unen unos con otros. Al final todos/as poseemos un poco de todos por eso para llegar a sentir cual eres has de conocer cada uno de ellos en profundidad.

Cuando estás en tu Ser tiras hacía el 9 y en el Ego al 3

Voy a entrar en faena, ten en cuenta que explicaré cada uno de ellos tiranizados por sus egos, es decir, la parte oscura, cuando no están plenos porque es más fácil que identifiques cual eres, encuentres el porqué de tus acciones y problemas y puedas trabajar sobre esto.

Eneatipos emocionales 2,3,4: Preguntas que te haces si perteneces a esta triada; ¿Quién soy? o ¿Quién he de ser? para que me quieran y para que me valoren. Buscan aprobación de los demás porque piensan demasiado en lo que el resto opina de ellos. Desarrollan una máscara para gustar, caer bien y agradar.

  • 2: «El ayudador», necesita amor, es una ONG ambulante constantemente ayudando pero dejando muestra de ello, que todos/as se enteren es lo más importante. Da al resto pero no a sí mismo porque busca la aprobación de los demás para sentirse querido. Delegan la felicidad a la multitud, la soledad es un infierno para el 2.
  • 3: «El triunfador», le gusta salir en las fotos para que reconozcan su triunfo y éxito por el cargo o el dinero que ganan. No valen por lo que son, sino por lo que consiguen, necesitando destacar a toda costa y dejando de lado todo lo demás, incluso a las personas más cercanas.
  • 4: «El especial», busca diferenciarse de la multitud mediante la creatividad y operando con un exceso de egocentrismo muy característico. Necesita llamar la atención a través del drama, los sentimientos y las emociones. Se considera a si mismo una oveja negra de la sociedad puesto que siempre anda huyendo de lo común y alejándose del camino trillado.

Eneatipos mentales 5, 6, 7: Esta triada, la del pensamiento, son los más inseguros del eneagrama y se caracterizan por un exceso de miedo y desconfianza causado por una mente de «cabra loca» siempre deambulando entre miles de ideas muchas sin coherencia. Tienen parálisis por análisis, es decir, piensan más que hacen.

  • 5: «El observador» teme expresar sus sentimientos, el arquetipo del doctor, catedrático investigador y pensador. No expresan lo que sienten porque les da miedo sentir. Teóricos pero no llevan nada a la práctica. Tímidos, introvertidos y solitarios.
  • 6: «El leal» no confía en él y teme tomar decisiones. La duda con patas no se encuentra ni en el eneagrama porque se siente identificado con todos por su indecisión al no confiar en si mismo/a. Quiere seguir el camino trillado siempre en su búsqueda infinita de la seguridad.
  • 7: «El entusiasta» no para, siempre dando botes con su sonrisa y el sentido del humor provocado por su sensación de vacío interior. Teme aburrirse porque no quiere profundizar en él y lo hace mediante su hiperactividad, la comida o las adicciones, esas son sus máscaras. Son los grandes adictos de esta sociedad.

Eneatipos viscerales 1, 8 y 9: Tienen un conflicto con la ira por una falta de serenidad. Buscan libertad, autonomía e independencia. No soportan que le digan lo que tienen que hacer.

  • 1: «El reformador» quiere ser perfecto y todo lo que hace o dice es lo mejor. Tiene una sensación de insuficiencia continua. Son neuróticos, juiciosos que creen tener la verdad absoluta. Poseen una autoexigencia voraz que les provoca ira y enfado.
  • 8: «La lujuria» tiene que controlarlo todo, expandirse. El arquetipo de jefe autoritario que provoca miedo en sus empleados. Se coloca la máscara del poder y el control para esconder su ternura interna que algún día lastimaron y que no quiere que se sepa que posee, vulnerabilidad acorazada.
  • 9: «El perezoso» tiene flojera de ánimo, representa la zona de comodidad. Es la inercia y dejadez. Para que estar de pie si puede estar sentado. Se infravalora porque no quiere conflicto, así que se amolda y acomoda a casi cualquier cosa. En un grupo no habla porque no quiere ira ni rabia y se somete a los demás. Eso si, petan una vez al año y se enteran todos por culpa de toda esa represión que llevan dentro y su falta de asertividad.

Con estas pinceladas espero haber plantado la semilla de tu curiosidad hacia el autoconocimiento más profundo y que sigas regándola para que florezca.

¡GRACIAS!